Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad para proveerte una mejor experiencia en línea.
Revisar

Planes o presupuesto

Publicado en Presupuesto y finanzas de la iglesia

Planear o presupuestar

Cuando se trata del presupuesto de la iglesia, algunos podrían preguntar: «¿Para qué necesitamos un presupuesto? El Señor proveerá para nuestras necesidades. Los presupuestos solo limitan el trabajo del Espíritu Santo». Para estas personas, los presupuestos son negativos e innecesarios. Sin embargo, muchos líderes de iglesia creen que, para el manejo exitoso de los recursos financieros, un presupuesto es absolutamente necesario.

Se dice que presupuestar es el arte de asignar recursos limitados a demandas ilimitadas. Jesús al parecer respalda la idea de un presupuesto en Lucas 14:28 (NVI) cuando formula una pregunta retórica acerca de un hombre que quiere construir una torre: «Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla?». Aunque Jesús pregunta acerca del costo para terminar el proyecto, yo creo que Él también tenía en mente el costo operativo diario de la torre después de ser construida. Después de todo, el mantenimiento rutinario, los servicios, los seguros y los costos de mano de obra están asociados con la operación de la torre.

Tenemos las mismas preocupaciones cuando se trata de nuestras iglesias y programas. No solamente debemos tener suficientes fondos para construir la iglesia o arrancar el programa, sino que debemos tener fondos para mantener la iglesia y los programas en marcha y prestando servicio.

Aun aquellos que ven el valor de un presupuesto en la iglesia tal vez no entienden que se necesita de una cierta planeación antes de elaborar el presupuesto. Cabe la pregunta: «¿Cuál es la diferencia entre planear y presupuestar?». Planear implica desarrollar la misión de la iglesia. Planear también requiere establecer metas, objetivos y prioridades.

En el proceso de planeación, se debe responder preguntas que definen la dirección que la iglesia debe tomar. Aunque algunas de estas preguntas pueden ser resueltas más tarde, prepárese para planear si quiere lograr un presupuesto significativo.

Planear y la declaración de misión

La declaración de misión de la iglesia debe definir lo que es importante para el ministerio. En el proceso de planeación, desarrolle una misión clara y concisa que debe ser aprobada por toda la directiva, revisada con frecuencia y comunicada y entendida por todos en la iglesia. Sobre la base de esta misión, los líderes pueden recomendar metas y objetivos específicos a la directiva o al comité de presupuestos con el fin de que sean analizados y aprobados. La claridad de esta información antes de comenzar el proceso del presupuesto ayudará a unificar a los miembros del comité.

Planear con metas y objetivos

Los líderes de la iglesia y de los programas deben definir claramente sus metas y objetivos para los ministerios que coordinan. Las metas y los objetivos claramente definidos facilitarán la evaluación de cada programa y será una base para también evaluar el desempeño de las personas responsables. Cabe reiterar que las metas y los objetivos de cada programa deben armonizar con la declaración de misión de la iglesia.

Planear y establecer prioridades

Generalmente una iglesia cuenta con recursos limitados. Por lo tanto, es vital que para la operación de la iglesia se establezcan prioridades para los gastos. Esto requiere de planeación estratégica. Es un proceso relativamente sencillo establecer prioridades para los gastos si se consideran necesidades como el alquiler, los servicios, los seguros y algunos salarios. Lo más complejo es priorizar los programas de la iglesia. ¿Qué es más importante: el ministerio de misiones o el de niños? ¿Tiene mayor prioridad el ministerio de música que el de jóvenes? Aunque no sea fácil, establecer prioridades es extremadamente valioso para el proceso de elaboración de un presupuesto. Los programas que tienen prioridad deben recibir esa prioridad en el proceso. De nuevo, al establecer prioridades se debe considerar la manera en que un programa apoya la misión de la iglesia.

Planear implica hacer preguntas difíciles

Hay ciertas preguntas que se deben responder durante la planeación y que afectarán el proceso del presupuesto. Abordar estas preguntas con sinceridad permitirá que el liderazgo establezca el rumbo que tomará la iglesia. Más abajo encontrará algunas preguntas. Usted puede sugerir otras igualmente valiosas:

  • Si la iglesia dejara de operar, ¿quién sería mayormente afectado? La respuesta a esta pregunta le ayudará a definir quién recibe mayormente el ministerio de la iglesia.
  • Si tuviera que recortar el presupuesto a la mitad, ¿qué cosas mantendría en pie? Esta es una gran pregunta para establecer prioridades.
  • ¿Qué hicimos bien el año pasado? Generalmente vale la pena repetir lo que se hizo bien.
  • ¿Qué hicimos mal el año pasado? Muchos líderes incluyen elementos en el presupuesto simplemente porque los consideraron el año anterior. No se preguntan si fue un elemento que promovió la misión de la iglesia.
  • ¿Qué debemos descontinuar? ¿Hay actividades o programas que ya no dan fruto y que debemos quitar del presupuesto?
  • ¿Qué áreas en el ministerio debemos expandir, mejorar o comenzar el año que viene?
  • ¿Los ministerios nuevos son consistentes con las metas y los objetivos de la iglesia?
  • ¿Tenemos suficiente personal para implementar nuestro plan? Muchas veces, los planes son demasiado ambiciosos y nos hace falta personal para sostenerlos. Equivale a construir una torre sin los fondos necesarios para los gastos operativos.

Dios ha bendecido a las iglesias con miembros que ofrendan para proveer los recursos necesarios para el trabajo del ministerio. Ser buenos mayordomos de estos recursos es una responsabilidad importante y no debe ser tomada a la ligera.

Las iglesias que se mantienen enfocadas en su plan estratégico saben exactamente cómo gastar sus recursos limitados. Asegúrese de que todos entiendan bien las prioridades, las metas y los objetivos de la iglesia para que todas las decisiones sobre gastos se hagan de acuerdo con su plan estratégico y su visión.

Copiar

Suscríbase a nuestro boletín informativo (solo en inglés)

Regístrese aquí

1445 N. Boonville Ave. Springfield, MO 65802-1894 417-862-2781 ext. 4120
2020 por el Concilio General de las Asambleas de Dios